Matador: 3er Microrrelato Psicotrópico Allen Ginsberg-Churumba Cordero

Por Rey Emmanuel Andújar

 

"Sólo queda por decir que la obra de Antonio García no es la obra de un sicópata, sino la de un hombre cuya expresión no tuvo otra salida que la de matar".
-Pepe Liboy

"Mozo, sírvame en la copa rota".
-La versión de Calamaro

La encuentro desencaramada de las arrugas que la humedad sostiene con telarañas en el techo. Ronca como obrero en la cama fría y revuelta, a media luz. Muevo las cobijas, despacio, hasta cubrirla. Afuera llueve y es muy tarde. Reparo en la jeringa, los utensilios… En mis bolsillos un sobre y las palabras de su padre, el distingido Sr. Arboleda: Ella es de las que singa sólo por ver la leche correr. Hemos sido reducidos a pinchazos, al recuerdo de su boca aún con dientes palmeándome el brazo, sonriendo, torniqueteando, buscando la ruta… Con falsa ingenuidad, dije: Yo no jodo con químicos; mientras ella susurraba: No te va a doler, no te vas a arrepentir. Me acuesto a su lado y entro en el viaje, cuento el dinero, recuento, pensando en lo fácil que el metal pierde la inocencia de cuhillo o aguja al rozar de la sangre caliente para salir del cuerpo convertido en puñal.

Mapa de las rutas del opio en el s. XXI: Les itinéraires majeurs du narcotrafic en Asie en 2000 (Pierre-Arnaud Chouvy, 2002, Olizane)

Diablillo: 2ndo Microrrelato Psicotrópico Allen Ginsberg-Churumba Cordero

Por Rafael Plazaola

 

¨Los ponceños nunca nos arrodillamos ni nos arrodillaremos ante ningún mortal".
-Churumba.

¨Slam-dance cosmopolis¨
-Allen Ginsberg.

La YUPI, 4:30 PM, jueves, 1995. Juanca quiere capear un diego de perico. Llevamos todo el día arrebatados frente al teatro. Hay una yerba roceada con Raid corriendo por Peyton, dicen las malas lenguas. Fuck it, yo tengo una mamona cabrona como quiera, vamos a hacerlo. Juanca y yo caminamos hasta VillaPanty y el tipo que nos atiende se tarda veinte minutos en bajar del piso quince hasta la pared rosita que nos separa. Yo estoy cagado, como siempre. Juanca capea dos sacos, por si aca. Yo no quiero hueler en los baños de Humanidades, me da miedo que me vayan a violar. Juanca sugiere que nos vayamos a la barra del Cojo y yo accedo. De camino me convence de que no huelamos ná, mejor enrolamos un diablillo -y yo accedo. Nos aparcamos frente a Televideo, Juanca anda en el carro de los abuelitos de su novia, la periquera bulímica. Yo me bajo a comprar unas cervezas. Lo último que vi antes de entrar al Cojo fue a Juanca sacándole la guata al fili con un guille cabrón. Cuando regreso, Juanca está hablando con un joven lo más bien parecido. Yo pensaba que el cabrón le estaba ofreciendo fumeta a extraños, lo que representa menos para mí. Resultó que el joven era un encubierto y dos segundos más tarde hay dos patrullas a nuestro alrededor. Juanca y yo les juramos a los guardias que solamente es marijuana lo que tenemos. Ahí es cuando encuentran los dos sacos de cocaína. Juanca y yo balbuceamos al unísono que no somos usuarios, sólo estamos bajo mucha presión por los estudios pero empiezan a registrar el carro y encuentran una variedad impresionante de parafernalia. Juanca empieza a llorar, el carro no es de él, es de los abuelitos de su novia, la periquera bulímica. Los guardias nos confiscan el material pero nos dejan ir (era un jueves como a las cinco y cuarto de la tarde, después de todo). Acción seguida volvemos a VillaPanty, capeamos dos diegos y terminamos fututeándonoslo en un baño de Humanidades.

Ier Certamen de Microrrelatos Psicotrópicos Allen Ginsberg-Churumba Cordero 2005

"psicotrópico, ca. (Según la Real Academia Española) 1. adj. Dicho de una sustancia psicoactiva: Que produce efectos por lo general intensos, hasta el punto de causar cambios profundos de personalidad".

"El microrrelato se presenta como una auténtica propuesta literaria, como el género idóneo para definir, parodiar o volver del revés la rapidez de los nuevos tiempos y la estética posmoderna. Algo que tiene que ver con Italo Calvino y sus "Seis propuestas para el próximo milenio", con sus "hibridaciones multiculturales", como ha señalado Enrique Yepes, uno de los estudiosos de este arte pigmeo. El cuento brevísimo es la arena ideal donde se bate la moda de la destrucción de los géneros, hasta el punto de que resulte imposible -e inútil- tratar de definirlo, distinguirlo o envolverlo de legalidad". -Pedro de Miguel en Ciudad Seva.

La Redacción de Estruendomudo, convoca un certamen de microrrelatos de temas psicotrópicos en memoria del escritor norteamericano Allen Ginsberg, defensor de la legalización de las drogas que ponen a algunos a volar. También, en honor a la memoria del fallecido alcalde del Municipio Autónomo de Ponce del Estado Libre Asociado de Puerto Rico, firme defensor boricua de la propuesta de la legalización. Los microrrelatos sometidos a mclavell@gmail.com antes del 10 de noviembre de 2005 deben tratar sobre asuntos relacionados con el uso y abuso de sustancias controladas, arrebatos, tripeos, persecuciones policiacas, allanamientos de material. También, pueden rozar experiencias de viajes sicodélicos, programas de rehabilitación, "bad trips", adicciones, transformaciones de la personalidad.

Se exige que los microrrelatos no excedan la extensión de un párrafo y que se atengan a la economía del lenguaje. Además, no se aceptarán colaboraciones que hayan sido publicadas anteriormente o que estén redactadas con otro propósito que no sea publicarlas en primera instancia aquí. Hay excelentes ejemplos ya posteados en el blog colectivo Derivas y Los años de Odradek. Si quiere participar, es necesario que empiece de cero, justo como se empieza a encender un cigarro de mota o una pipa de crack. No se aceptarán confesiones que impliquen a los autores en acciones delictivas reales (admisión de culpa, relevo de prueba). Estruendomudo es un blog dedicado exclusivamente a la ficción -sí Pepe. Así los ayude Dios y la Primera Enmienda de la gran Constitución que nos cobija, que es la que garantiza, a pesar de los pesares, el Patriot Act y todas las censuras, la libertá de expresión.

Los muertos de la patria

Por Virgilio Piñera
*Enviado por un lector amigo a la Redacción de Estruendomudo

Vamos a ver los muertos de la Patria.
En la pradera del silencio los árboles,
las aves, los saludos
son también muertos que a muertos corresponden.
Fusiles, metralletas y las manos empuñadoras
son sueños arrugados que soñara
un muerto nacido al mundo de los muertos.

Vamos a ver los muertos de la Patria.

En el montón ilustre nadie espera
recompensas, títulos, ni siquiera tierra;
podrían recabar monumentos, mármoles, honores,
pero eligieron ser muertos de la Patria.

Vamos a ver los muertos de la Patria.

Verlos con nuestros ojos dilatados por la vida,
Hay que tocarlos con nuestras manos.
Están como aves posadas en el árbol terrible,
donde el viento no suena,
y en donde la noche misma
se aleja vencida por la Nada.

Vamos a ver los muertos de la Patria.

¡Ay! -diría yo a ese muerto
en quien quedó un asomo
de sonrisa indestructible-:
¿Cómo se muere en el momento
en que la bala se funde con la risa?
y tú
-muerto tirado en esa zanja,
con un zapato como casco guerrero en tu cabeza-,
¿qué mago consultaste para estar ahora
de cara al Tiempo y con la Patria adentro?

Vamos a ver los muertos de la Patria.

(Cuba, 1962)

Nazismo boricua en la Internet: Soy fascia, como liberales crudos y por mis venas corre sangre negra

Atendiendo las cuestiones mesiánicas de la Gran Tribulación que se avecina, un amigo lector de Estruendomudo nos envía los links de dos organizaciones fascistas que trabajan en el seno patrio por la destrucción del mundo tal y lo conocemos. Algunos dirán que es literatura inofensiva, muchos que es paranoia, otros chocarán con lo que somos capaces de hacer por la "nación" -toda la sangre que hay que derramar por ella, bala por bala- y enfrentarán el miedo. Arrepentíos: el fascismo criollo ha vuelto y entre los coleccionistas de libros y lectores hay carne de cañon y carne al pincho (kebab liberal) de a vicio.

http://www.geocities.com/nacionalsindicalismopr/

Nueva profecía de la Gran Tribulación o la extinción de los pacientes escribas

Por Manuel Clavell Carrasquillo
De la Redacción de Estruendomudo

A todos mis maestros, a las ánimas en pena, a las momias que arqueologicé y a las larvas de mariposas que he visto crecer.

Llegarán más tiempos de censuras
y de oprobios
contra la supuesta libertá de expresión.

Llegará la sutileza del mandato celestial
para intimidar a incautos
que quieren seguir trepando.

Eso llegará.

Planifico dónde refugiarme ante el hecho mesiánico
de la nueva era sosa.
Busco escondites para guardar la sal,
hago maromas para bregar con la ausencia
de lugares seguros.
Pienso las cosas bien,
no quemo etapas.

Pero no hay cueva que me alberge
ni palabras que me salven.
Presiento holocausto nuclear postguerra fría
radiaciones
hilos invisibles que transmiten enfermedá.

Copio los últimos versos del capitán
los versos más tristes de esta noche
para que no se me olvide que un día soñé
con la materialización de posibilidades de menos barbarie.

Reservé a un lado un potecito de tinta china
y con él
escribí el último fado.
Me lo dictó mi consciencia,
mi único miembro nostálgico
ahora que llama la urgencia preservativa;
la práctica de la imbecilidad.

Son las inútiles ceremonias de graduación
para que pasen de grado las especulaciones votivas.

Me niego rotundamente.
Apago las velas,
desconecto el televisor,
desenchufo la laptop:
La profecía del eñangotado bufón de la corte
al fin se cumplió.

Call Me: 23er Microrrelato Erótico Acogido a Primera Enmienda

Por Natalia Amini

 

El muchacho del counter se rió de mí cuando le dije que quería el teléfono más grande que tenían. No me molestó su reacción a mi petición sino la sutil intromisión en mis asuntos con su "¿por qué?", con tono de incredulidad y disgusto. ¿Qué carajos le importa al pendejito ese? Lo he visto un par de veces en La Terraza al mediodía; una vez entró a mi tienda buscando un CD de La Oreja de Van Gogh. El papel de machito le queda bastante grande.

Mi nuevo teléfono es un éxito. No tiene cámara, pantalla a color ni acceso al Internet pero tiene una antena fija y su tamaño es perfecto. Anoche lo probé por primera vez. Después de enganchar con Nanny encendí el televisor, apagué la luz y me tiré en la cama. En el 52 estaban pasando uno de los videos de El Father. Como es costumbre a esa hora, estaban tirando los mensajes más nasty: Busco nena pa rebulear pito 6272202; chico con chico grande y duro celso 521 3822; BUSCO UN CANGRI MAN QUE ME AZOTE 780 3497 JELI. Lo pensé por un rato hasta que me decidí. Tiré mi mensaje: Me gustan grandes y abusadores cualquier edad 256 2134 256 2134.

Apagué el televisor, cerré la ventana y me acomodé bien. Me quité los pantalones y el brassiere; abrí las piernas, y con mucha calma y cuidado me acomodé el teléfono en la posición exacta para que los panties hicieran presión y me liberaran las manos. Olía un poco a sudor y estaba un poco húmeda pues llevaba un tiempito imaginándome la hazaña. En un par de segundos comenzó a vibrar el teléfono. La sensación de las primeras dos llamadas fue algo extraña pero al cabo de unos pocos minutos sentí que el cosquilleo se convirtió en pequeños corrientazos que me tumbaban los párpados y aceleraban la respiración. En cuestión de segundos me empezaron a bajar lágrimas y apreté las sábanas duro, con los puños bien cerrados. El abanico estaba apuntando al carajo y empecé a sudar. No sé en qué momento solté un grito que aparentemente se escuchó por todo Country Club pues la jauría vecinal estaba alborotada. Pasaron mil imágenes por mi mente, cada una extraña, peligrosa, algunas hasta nauseabundas, todas peludas. No pude más. Luego de 9 missed calls estaba completamente rendida. Apagué el teléfono y me quedé dormida. Ojalá me vuelvan a llamar mañana.

Angelus Domini: 22ndo Microrrelato Erótico Acogido a Primera Enmienda

Por Juanmanuel González Ríos

 

mi perversión…
mi más perversa perversión
es quedarnos solos
cuando tu papá y mi mamá
se hayan ido…
-Sexta confesión de juanpedro gratitud-

Viernes: “ángelus domini…”. Húmeda aún, Mariela sale del baño. Le corresponde a Santiago el turno, un poco ansioso, pues, ya casi empieza “El Chavo del ocho". Y una y otra vez y sin perder el tiempo, Santiago se restrega y vuelve a enjabonarse. El agua sin usura fluye, en un frío y tímido chorro…

Ya, por fín, la llave cierra, mientras fricciona su gotereante cuerpo, contra la toalla. Justo entonces, y tras la puerta, escucha una voz, en ligeros y abreviados saltos, que se entrecorta y se quiebra. Curioso, la mirada asoma: es Mariela, frente al espejo, desnuda y sobre la cama. Sí, es Mariela quien, al verlo, sonríe: vertical y traviesa… Como la sorpresiva revelación de un busto o un telón que sin aviso se derrama, frente al espejo…, frente al espejo, se desvaneció la toalla.

Ilustración: "Man in his bath", Gustave Caillebotte, 1884.

Los lunes en San Juan o los verbos en la urbe de la solitaria distorsión

Estoy colmado
de la esquina.
Y sin embargo,
ya no paso por allí.

-Rafah Acevedo

Ceno ensalada de lechugas en el Ponderosa
de la parada 18.
No hubiese de coditos con queso, sí comereís coleslaw con pan.

Tomaba café double shot en el Starbucks de la avenida Ashford.
Cuándo sería que caminé hasta la esquina del Colombo
con intenciones de probábamos el mar.

Tuvo que llegar con espontaneidad al Malecón más breve del Caribe.
Ni que Bugarronería proyectada sobre la acera hubiese hoy,
porque es de noche.

Nadie asomar por las ventanas de los bonitos edificios
para millonarios.
¿Calle fantasma o comunidá especial?
Sé un manojo de nervios a la expectativa
pero al fin el cuerpo no apareció.

Y buscaba y buscará a los otros éste y otro lunes
vacío de tanta gente en la capital
y queríase llena como el mall
y resignaríase él a verla sin na
bella
y sometiste el afán de conversar al sentírtela juguetona, coño,
al tiempo que antisocial.

Dando la vuelta
sin hayan hablarles a los compatriotas suburbanos
ausentes
había sido más que fielpudo
y gozado
ha, su extraña ciudad.